Todos los domingos salgo al campo, me gusta estar en contacto con la naturaleza y recorrer los senderos por los montes de mi tierra, en vacaciones recorro otros lugares, hay mucho que admirar cuando de naturaleza se trata.Hoy he aprovechado que hacía un sol espléndido y me he acercado hasta el pantano de Itoiz, estaba lleno, casi a punto de saltar por encima.

Hacía mucho viento y el pantano parecía enfadado, sus aguas estaban agitadas, había incluso olas que me recordaban al mar, golpeando con fuerza contra el muro, como queriendo escapar y salir huyendo.
Este pantano está lleno de polémica, los ecologistas se negaron a su construcción desde el principio, dicen que entraña mucho peligro.
Al verlo lleno me ha dado por pensar qué ocurriría si se reventase la presa.
¿Hasta dónde iría? De momento se llevaría por delante varios pueblos arrastrándolos a su paso y llegaría hasta Zaragoza, justo hasta la Expo, que está precisamente dedicada a este principal elemento.
Espero que esto no ocurra ni ahora ni nunca. El agua es un bien cada vez más escaso y debemos administrarla bien.





































