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miércoles, 4 de febrero de 2009

A propósito de la Crisis

Las cifras cantan
Esta crisis que han propiciado los bancos y que nos ha dejado el país hundido en la miseria amenaza con mandar más y más gente al paro, por el momento unos 3.350.000 de personas ya han perdido su empleo y se comenta que la cifra puede alcanzar los 4.000.000.
Más de 800.000 hogares españoles tienen a todos sus miembros en paro,
La situación para algunas familias se está volviendo insostenible.
Padres de familia que sólo cuentan con la prestación de desempleo para sacar adelante a sus hijos.
Otros ni siquiera tienen derecho a percibir la prestación, porque sólo han tenido contratos eventuales y de corta duración.
Hay muchos jóvenes que acababan de adquirir su primera vivienda y se encuentran con que el banco no les concede crédito y por tanto no pueden hacerse con ella por no poder hacer frente a la hipoteca.
El problema es muy alarmante en especial para todas estas personas.
Los bancos han recibido ayudas del Gobierno precisamente para que no vayan a la quiebra, pero de momento en la calle no se nota nada.
Me da mucha rabia pensar que por unos cuantos irresponsables avariciosos que han jugado ha enriquecerse más y más sin pensar en los riesgos, sin garantías y sin medir las consecuencias, ahora tantas familias se encuentren en situación tan precaria.
El Banco de España dice que el problema ahora es que no se consume, cómo vamos a consumir si son ellos los primeros que no se fían, de dónde pueden sacar para consumir todas esas familias que han perdido el empleo, que me lo cuenten...

Queda demostrado una vez más que el pueblo llano es el que ha de dar la talla para que esto se remedie, ahora el pueblo debe ser valiente y consumir para impulsar la economía poco a poco.
A pesar de mi coraje y para evitar males mayores, creo que los que por suerte no hemos perdido el empleo deberíamos contribuir al consumo en la medida de nuestras posibilidades para ver si conseguimos poco a poco generar los empleos perdidos.
De todas formas también quiero dejar patente mi desencanto ante tantas gentes que ostentan importantes cargos públicos y representativos del país, muy bien remunerados por cierto, con el dinero de todos (incluido el de los padres de las familias que no saben si mañana comerán sus hijos) y no sólo no se han remangado a bajarse los sueldos si no que además se los han subido. Hubiera sido un hermoso gesto destinar parte de sus sueldos a paliar la situación de los parados…
Ya se que me vais a decir que soy muy ingenua e ilusa, pero de todas formas es lo que pienso, tal vez algún día se vuelvan realmente SOLIDARIOS.


lunes, 12 de enero de 2009

A propósito de las mascotas


Sua está enferma

Las mascotas se han integrado en nuestras vidas y lo han hecho para quedarse con nosotros, en todos los sentidos.
Ahora son muchas las familias que tenemos mascota, en algunas incluso más de una, en casa tenemos una perrita y un gatito.
El caso es que se les coge un cariño tremendo y cuando se enferman es como si alguien de la familia lo hiciera.
Nuestra perrita está enferma, no puede sostenerse en pie y está muy triste. No come y eso aumenta su debilidad.
El veterinario sospecha que el asunto es serio, toda la familia estamos muy tristes.
Lleva viviendo con nosotros más de 12 años, desde cachorrita, llegó a nuestra casa con la misión de aliviar nuestra tristeza por la pérdida del anterior perrito.
Es muy buena y alegre y enseguida consiguió conquistarnos a todos, ahora nos da mucha pena verla tan triste y desvalida, le estamos dando el tratamiento que nos recomendó el veterinario y parece que está un poco más contenta y ya puede levantarse y andar un poco, pero todavía no está bien.
Ya os contaré su evolución, espero que siga mejorando.

sábado, 3 de mayo de 2008

A propósito de enfermedades

Cuidemos a los cuidadores

Karmele tiene 52 años está separada y tiene un hijo casado en Cádiz, todavía no tiene nietos pero si tiene a su madre de 78 años que padece Alzheimer.
Está en una fase avanzada, hay que hacerle todo, ya no puede llevar una conversación con ella ni siquiera se ha dado cuenta que hace un año murió su esposo que también padecía la misma enfermedad.

Ha sido una familia muy unida desde siempre. Cuando Karmele tenía 9 añitos murió su único hermano, esto marcó a sus padres, su madre no tuvo buena salud desde entonces y ella con mucho cariño y con la alegría que le caracterizaba, trató de suplir la falta de aquel hermanito, a pesar de su niñez. Fue una estudiante y una adolescente ejemplar no causó problemas.

A los 24 años se casó, fruto de ese amor nació su único hijo, pero al cabo de tres años la relación se rompió y se entregó de lleno al cuidado de su hijo de 2 años y de su madre.

Siempre contó con la ayuda de su padre, tanto en la educación de su hijo como en el cuidado de su madre, hasta que poco a poco también él fue convirtiéndose en un motivo más de preocupación para Karmele.
Se olvidaba de las cosas, no daba a sus horas la medicación a su madre e incluso se olvidó en una ocasión de recoger al niño del colegio, esto último fue lo que le hizo darse cuenta del verdadero problema de su padre.
Iba perdiendo facultades debido a la misma enfermedad que ya padecía su madre: Alzheimer. Ahora el trabajo se duplicaba.

De su ex nunca recibió nada, ni para el sustento del hijo. Ella trabajó en una fábrica para ganarse un sueldo que le permitiera vivir dignamente.
Renunció a su persona para darse a los suyos, cuando salía del trabajo iba para su casa para atender a sus padres y a su hijo además de hacer los trabajos de la casa.

Pasaron los años y su hijo se casó con una chica de Cádiz, allí viven, muy lejos de Navarra según Karmele, dice que sólo los ve 3 ó 4 veces al año, aunque mantiene contacto telefónico casi a diario.

Su padre ha muerto hace un año y su madre ya no tiene consciencia del mundo que le rodea.
En su empresa se han inventado la manera de prescindir de ella porque hace demasiadas salidas para atender a su madre (esto, claro está, no se lo han dicho así).
Ahora Karmele ha caído en un pozo sin fondo y sufre una depresión de la que no puede salir ni con ayuda siquiátrica, se siente muy sola, ha perdido todo el interés por seguir en esta vida que para ella ha sido tan poco gratificante.


Después de esta triste historia de Karmele, me planteo si las personas que están al cuidado de sus mayores están debidamente “cuidadas”.
Desempeñan un papel importantísimo para sus familiares y también para el Gobierno ya que si no se ocuparan de atenderles en sus hogares serían necesarios muchos más Centros de Día porque la demanda sería altísima.
Si Karmele hubiera recibido un sueldo pagado por el Gobierno y ayuda de cuidadores en los tiempos vacacionales, su situación sería bien distinta.

Espero que la sociedad y sobre todo los Gobiernos vayan tomando cartas en el asunto y dediquen mayores partidas presupuestarias a la ayuda familiar.

domingo, 2 de marzo de 2008

A propósito de ser Padres

Hay chicos muy duros, capaces de las mayores atrocidades, a veces la sociedad los ignora y los margina porque cree que son un caso perdido.
Son jóvenes violentos y generalmente con fracaso escolar.
Si nos preocupamos de indagar en sus vidas, es frecuente encontrar detrás una familia desestructurada, padre o madre en la cárcel, o relacionados con el alcohol u otras drogas.

Los niños que crecen en este ambiente se convierten en “niños de la calle”, a veces venden sus cuerpos, otras son violados (incluso en el entorno familiar), y en muchos casos caen en las drogas lo que les lleva a delinquir.
Van de duros por la vida, protegidos por una coraza que les permite sobrevivir. Aunque no ignoran que son víctimas del desamor.
Para quitarles la careta sólo hace falta eso, AMOR, la palabra mágica.
Un gesto, una caricia, una sonrisa, un buen abrazo. Hacerle saber que es importante en nuestra vida.
Todo ser humano necesita del amor a lo largo de su vida. El de los padres mientras somos pequeños y conforme vamos creciendo añadimos otros amores, el de los amigos, el de una pareja... No hay porque despojarse de los amores anteriores, todos tienen cabida en nuestro corazón, está claro que sin amor no podemos sobrevivir.

Ser padres acarrea una responsabilidad tan grande que a veces se nos escapa, no pensamos en el significado y la dimensión de la palabra PADRES.
Nadie nos prepara para esta labor tan importante para la vida de nuestros hijos.
Cuando sumergidos en nuestras propias miserias (alcoholismo, drogadicción, delincuencia, malos tratos), abandonamos el cuidado de los hijos dejándolos a su suerte, obtenemos los efectos que comentaba más arriba.

Pensamos que el monstruo de la mala educación está en la calle y no es así está en la familia, sale de las familias a la calle.
De nosotros depende como queremos que sean nuestros hijos, del empeño que pongamos en educarles y del amor que seamos capaces de darles.

Hay una película, si tenéis ocasión os recomiendo que la veáis, trata este tema muy bien, os dejo el título.

"NO MAS VICTIMAS (FIGHTING THE ODDS)" Director: Andy Wolf

El dibujo lo he bajado de aquí: http://www.oni.escuelas.edu.ar/olimpi2000/santa-fe-sur/chicosdelacalle/index.htm

viernes, 22 de febrero de 2008

A propósito de la horizontalidad

En la generación anterior existían los "los niños llave" eran los hijos de padre y madre trabajadores, que cuando salían del colegio como no había nadie en casa, llevaban colgada del cuello la llave de casa para no perderla y poder entrar en casa.
Ahora existen "los niños horizontales" con este nombre tan raro se denomina el fenómeno que se produce en el seno de aquellas familias que por el hecho de trabajar los dos progenitores fuera de casa y debido a sus horarios, no pueden compaginar la vida familiar con la vida laboral, cuando salen temprano para el trabajo dejan a sus hijos durmiendo y cuando regresan por la noche al hogar los encuentran ya acostados. O sea en posición horizontal, de ahí el nombrecito de marras.
Esto que contado así parece exagerado se viene dando en la realidad y plantea cuando menos una reflexión, porque no cabe duda de que para los hijos es importante encontrar a sus padres en casa para mantener una relación más o menos normalizada de familia sin tener que esperar al fin de semana para disfrutar de ellos.
El problema es ajustar los horarios para atajar el problema.
Por un lado alguien podría sugerir que la madre dejase de trabajar fuera de casa durante la crianza de los hijos. Pero esto sería como dar pasos hacia atrás, ahora que se ha conseguido la liberación de la mujer.
Otros apuntarán sobre la posibilidad de que sea el padre el que se quede en casa durante dicho periodo, esto aunque no imposible, por infrecuente parece menos probable.
La tercera opción sería que las empresas concedieran flexibilidad de horarios laborales para que cada familia pudiese componer los horarios que les resulten más adecuados.
Entre tanto, mientras se buscan soluciones (en realidad no sé si se están buscado), los hijos y los padres sufren las consecuencias y quien sabe si esto a la larga no será perjudicial para el crecimiento emocional de los chavales.
Ahora estamos en época de campaña electoral, no he oído a ningún político que se esté preocupando de este tema, a mi juicio, tan importante.