martes, 25 de marzo de 2008

A propósito de Educar

He recibido un correo en el que me cuentan que el popular juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, conocido por sus sentencias educativas y orientadoras, ha publicado un libro:
“Reflexiones de un juez de menores” (editorial Dauro)
En el inserta un “Decálogo para formar un delincuente”.
Es muy interesante, y dice así:

1: Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.

2: No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.

3: Cuando diga palabrotas, riáselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.

4: No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.

5: Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.

6: Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.

7: Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.

8: Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

9: Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.

10: Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

¿Os ha gustado? A mi me parece muy acertado este decálogo, creo todos los padres deberíamos conocerlo.

24 comentarios:

los retales de Luisa dijo...

Pués la verdad es un decalogo muy interesante ,original cuanto menos ..jaj

Un beso preciosa y yo tambien te extraño pero este chisme es lo qué tiene de una hora qué pase en el tengo qué apagarlo a lo bruto cien veces ,espero qué pueda llevarlo a arreglar pronto .Un abrazote .

celebrador dijo...

Nosotros hemos tenido tres (tres hijos) y sin el decálogo ese ni nada hemos salido adelante con ellos

niobe dijo...

Vi el vídeo de ua coferencia de este juez y también un reporteje sobre su labor en la TV me parecio un tipo extraordinario.
Respecto a este catálogo me parece buenísimo, muchos padres deberían leerlo así se darían cuenta de que están criando al perfecto delincuente.
çUn placer leerte Marian

MoHiKaNa dijo...

O_0 ahora me entero que hay un decalogo asi por parte de un juez. Pues si que es curioso, si...

Biquiños.

Marian dijo...

Lua, los ordenatas tienen vida propia y cuando les da por decir que no es que no.

Celebrador, por supuesto hay muchos padres que no necesitan el decálogo, pero algunos otros se las traen a la hora de consentir a sus hijos.

Niobe, al menos sirve para recapacitar y darnos cuenta que la educación no es ninguna tontería.

Mohik, a este juez le gustan las sentencias constructivas y educativas y el decálogo está incluído en su nuevo libro.

maisa dijo...

Sí lo conocía y es un juez con mucho sentido común que es el menos común de los sentidos hoy día. Te dejo mi nueva dirección. Un abrazo Maísa.http://pensarenverdad.blogspot.com/

Maria dijo...

Parecerá un chiste pero la verdad es que hay puntos en los que hemos picado más de uno. Fabricar analfabetos emocionales es mucho más sencillo de lo que parece. El Juez Calatayud es el no va más de la sensatez, pero lo verdaderamente sorprendente para mi es que sea un mirlo blanco. Me pienso comprar el libro ipso facto. Ojalá escriba muchos más. Cada vez que vengo por aqui me voy más encantada. Un abrazo

Marian dijo...

Maisa, es de sentido común ser sensatos, algunos padres necesitan un tirón de orejas por la permisividad a la hora de educar a sus hijos, no piensan en los resultados.

María, los padres en nuestro afán de proteccionismo picamos como tu dices en algunos de los puntos del decálogo, por eso debemos estar bien atentos ya que por menos de nada se nos escapa de las manos y en cuanto a educación de los hijos no hay que bajar la guardia nunca.
Me alegro haber aportado algo de tu interés.

Ana dijo...

Hola Marian
Como os echaba de menos a todos!

Muy acertado este décalogo,desde luego que a mas que uno le haría falta leerlo,me incluyo a mí misma.
Besos cariño

Marian dijo...

Bienvenida Ana, a ti también se te echaba mucho de menos, mañana paso por tu blog, hoy no va a poder ser.

los retales de Luisa dijo...

Hola guapa ,paso a darte mi beso de buenas noches ,estoy molida !!

Me sosiega la musica qué escucho en tu blog .

Druid dijo...

Estoy de acuerdo con la educación ética... la espiritual si dejaré que la elija el a voluntad.

Dejaré que lea lo que le apetezca.... debe discernir (como de lo que ve con sus ojos) que de lo que lee es bueno y que es malo, y trataré de orientarle en ese sentido, diciendole que todo aquello que haga daño a los demás no es bueno... pero EXISTE.

Por lo demás si es un buen compendio.

Bicos.

tiomark dijo...

Hello from New York. Un besoooooooo

Sandra dijo...

quiero leerme ese libro, me encanta este juez, necesitamos más como él, saluditooossss desde gran canaria

Leodegundia dijo...

Oí hablar varias veces de este juez y creo que debería de ser una persona a la que se le diera más publicidad pues su experiencia y su forma de pensar podría ser muy beneficiosa para padres e hijos y la sociedad en general.
Mejor lo entrevistaban en las televisiones a él en lugar de a todos esos parásitos que pululan por las mismas.
Un abrazo

Marian dijo...

Lua, buenas noches guapa, que tengas dulces sueños (luego me los cuentas...)

Druid, me parece bien lo que dices sobre todo por que dices que le explicarás que lo que hace daño a los demás no está bien, aunque exista. Esa es una buena educación, ahí radica la esencia de la educación en el respeto a los demás.

TioMark, saludos desde Navarra España, agradezco enormemente tu visita, a pesar de que estás muy lejos te siento muy muy cerca... Un beso.

Sandra, bienvenida, si algo parece interesante siempre es bueno leerlo para tomar nota.

Leodegundia, estoy de acuerdo contigo, la televisión tiene mucha fuerza y no siempre se utiliza adecuadamente.

El TITO dijo...

Oye ya había puesto un comentario pero creo que no se grabó... diablos

M@R dijo...

muy buenas esas publicaciones,,,
yo crie tres varones y fui padre y madre, soy divorciada,,,
tengo tres hombres de bien ya, les enseñe, valores, etica, moral y AMOR y yo les di mucho amor,,,
pero son muy ciertas esas publicaciones,,,

un abrazo,,,

Adriana Lara dijo...

La verdad, en Argentina estas leyes se cumplen a rajatabla, jajaja.

Marian dijo...

Tito, a veces se pierden por el camino, parece que hubiera duendes...

M@r, te felicito por ese doble papel y con resultado exitoso, cuando se pone verdadero interés en hacerlo bien se consigue, además el ejemplo dado influye mucho también.

Adriana, quiero creer que en España también se cumple y me consta que la mayoría de los padres lo hacen bien, pero sigue existiendo por ahí una minoría que confunde conceptos a la hora de educar.

Chela dijo...

Este juez es estupendo. LLeva tiempo "poniendo el dedo en la llaga", es decir que falta autoridad en los padres y educadores y que hay que ejercerla.Educar a tiempo puede evitar males mayores en la juventud y en la edad adulta.

Hace pocos días leí una sentencia de una jueza obligando a una madre a pagar los daños ocasionados por su hijo adolescente( una pelea con otro chico al que rompió unos dientes) interpretando la omisión y dejadez en la educación de su hijo.

A ver si así va cundiendo el ejemplo.

Un abrazo.

Marian dijo...

Chela, yo también leí la sentencia de la que hablas, no podemos permitir que se nos vaya de las manos la educación de nuestros hijos, es muy importante para su futuro.

Carmen dijo...

Con mucha ironía este decalogo instruye desde luego. Que falta autoridad por parte de los padres es un hecho, así nos va en esta sociedad.

Marian dijo...

Carmen, hemos pasado de un control a veces demasiado severo a un control demasiado condescendiente y proteccionista en exceso y en algunos casos las consecuencias son palpables.